En lugar de escuchar el mar en una caracola, acércate al litoral de la costa asturiana a verlo vibrar. El mar respira, gruñe, brama en un impresionante fenómeno natural, los bufones de Arenillas, en Puertas de Vidiago.
Los bufones son grietas o chimeneas abiertas en las rocas de los acantilados que comunican al exterior por simas marinas. Con el mar en calma, se limitan a expulsar aire, pero los días en los que el mar Cantábrico está más indómito, el agua del mar penetra a presión por estas simas formando pequeños géisers que dejan suspendidas en el aire miles de gotas diminutas y que pueden alcanzar más de veinte metros de altura. Al expulsar el aire emiten un bronco sonido, audible a kilómetros de distancia, que estremece y hace temblar la tierra bajo los pies. Es lo que los habitantes de la zona denominan Bramadoriu.
Sólo en ciertas zonas del las costas de Llanes se puede disfrutar de este raro y ensordecedor espectáculo. Considerados Puntos de Interés Geológico, los bufones de Arenillas han sido declarados Monumentos Naturales. ¿Te imaginas escaparte a una casa rural donde puedas escuchar el bufido del mar?